Archive for the Literatura Category

La ascencion de Remedios La Bella

Posted in Literatura on noviembre 19, 2010 by MasrDavy

El tema de la ascensión de remedios la bella en 100 años de soledad siempre me causó mucha gracia. Si trata uno deatribuirle un simbolismo, se corre el riesgo de dar una opinión imprecisa  sobre el  pasaje de una obra que el mismo García Márquez tildó falta de seriedad. Tal vez porque el universo macondiano está  tan lleno de situaciones, personajes y hechos alucinantes, cree uno que su concepción responde a una idea de trascendencia universal, lo cual a mi parecer es la apreciación normal del colombiano que se maravilla ante una imaginación tan rica y representativa de la idiosincrasia Nacional.   

Me quedo con mi apreciación subjetiva del hecho sobrenatural: Se le da un final mítico a un personaje que encarna, a los ojos del hombre común, el ideal estético de la mujer con todo su halo de inaccesibilidad, insondable ingenuidad e insoportable atracción que le rodea, entregándole así al lector una victoria espiritual en la que queda a salvo su ilusión, pues coloca al nivel de lo divino un objeto de angustia exclusivamente terreno.  A mi forma de ver uno de los tantos artificios con los que nos cautivó con una obra extensa y entretenida.

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NIEBLA

Posted in Literatura on octubre 27, 2010 by MasrDavy
San Jose 11.30 pm

Alguna vez leí unas paginas de Unamuno, de un libro olvidado en un rincon de la casa, de esos que a veces terminan de cuña para sillones viejos. 

La indiferencia que recae sobre algunas obras, puede estar relacionada con el grado de incomodidad que genera su contenido. El estado de gracia que otorga la ignoracia por eleccion nos permite regodearnos en la actitud indolente del ciudadano responsable. Hacer parte de esta poblacion economicamente activa nos absuelve casi que moralmente de todos nuestros excesos y nos lleva al mismo nivel de hipocresia que la del penitente dominical, con la única diferencia de que éste cree adelantar una cuota para su parcelita celeste y el otro cree hacerse acreedor, en pagos de quincena, a la excensión de la tacha social. Asi las cosas, del diezmo y la rodilla magullada, a la aceptacion de buena gana del stress del cubiculo, no queda mas que un pobre diablo alienado con un manojo de deseos que se ve en la necesidad de ahogar en licor de viernes a sábado. Y el domingo, de nuevo al absurdo.